Después del último escándalo por el positivo de Heras en la Vuelta a España, se vuelven a revisitar todos los tópicos sobre el doping en el deporte. El ciclista sancionado por dos años, y absolutamente demonizado... con una hipocresía que clama al cielo...
Heras se dopó, exactamente igual que hacen MUCHOS de sus compañeros de profesión, así como otros deportistas de alto nivel (atletas, tenistas y futbolistas entre los casos más sonados). Es muy aventurado hablar de que % de estos super-atletas recurre a la "trampa" pero seguro que nos sorprenderíamos muy negativamente...
Pero lo que no es de recibo es que el único culpable sea el deportista, porque eso sí que es una gran mentira. No sé cuál es la solución al dopaje, y supongo que habría que ir caso por caso y deporte a deporte (porque no es lo mismo deportes individuales que los de equipo, etc...). Lo que no entiendo es cómo los gestores de los equipos, tipo Sáiz y compañía, se permiten el lujo de seguir participando en este circo del doping: Se van a cargar la gallina de los huevos de oro.
Al final esta rueda se mueve por la afición, la TV, y el dinero de patrocinios. Y los espectadores (y los anunciantes) cada vez están más hartos de los deportes "sucios". Los padres no van a querer que sus hijos se suban a una bici, porque pensarán que ese camino les lleva al doping si quieren ser alguien en su deporte, por lo que es probable que elijan otra opción deportiva. Y una vez que ese veneno se vaya extendiendo, llegará un momento en que no haya afición, ni TV, ni patrocinios, ni ciclismo profesional...
Y el resto de deportes "sospechosos" que se apliquen el mismo cuento...
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